CORFO fomenta la adopción productiva; ANID financia la investigación y su transferencia. Ambos operan por convocatoria, sin una línea de continuidad garantizada entre una etapa y la siguiente.
Existen instrumentos específicos para casi cada etapa —desde investigación básica (Fondecyt) hasta escalamiento productivo (CORFO Expande)— y montos que superan a los de otros países de la región.
Cada fondo es una convocatoria puntual, sin garantía de continuidad entre etapas. El caso del CR2 muestra que ni la excelencia científica asegura financiamiento cuando el criterio de adjudicación no es trazable.